CIUDAD DE MÉXICO, marzo 14 (EL UNIVERSAL).- Entre Margo Glantz y Elena Poniatowska hay 190 años de historia. Margo acaba de cumplir el 28 de enero pasado, 96 años de vida; Elena cumplirá el 19 de mayo próximo, 94 años. Son dos de las escritoras mexicanas vivas más importantes, y dos mujeres, que con orígenes y formaciones distintas que han dedicado la vida a las letras, a la literatura, y al periodismo y a la Academia, una más y otra menos, una menos, otra más.
Habitantes las dos de Coyoacán, las escritoras fueron convocadas este sábado al mediodía por la Feria Internacional del Libro de Coyoacán (FILCO) en una charla que repasó a los amigos comunes: Octavio Paz, José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, Sergio Pitol, Juan Rulfo, Rosario Castellanos, Elena Garro, Juan José Arreola, Luis Villoro; el repaso de sus infancias, la de Elena marcada por una familia con títulos nobiliarios, la de Margo determinada por el exilio, el nacimiento en el barrio de La Merced y las carencias económicas; sus posiciones de izquierdas, sus cercanías con la lucha estudiantil y los movimientos sociales; pero también su reconocimiento e incluso orgullo de que una mujer, Claudia Sheinbaum, sea presidenta nacional, la felicidad de que vivieron para ver llegar al poder a una mujer en un país machista como México.
"Tenemos una presidenta, eso ha cambiado totalmente la relación con la mujer, aunque no se ha mejorado totalmente, tenemos un gran cambio", afirmó Glantz, al dar cuenta de los cambios que ha atestiguado. "Cuando entre a la Facultad yo estaba como marginada, los maestros eran casi todos hombres; ahora la Facultad de filosofía es fundamentalmente femenino. La posición de la mujer es mucho más importante en México y en todas partes".
Celebración por la presidencia de Claudia Sheinbaum
Un gran cambio también celebrado por Elena Poniatowska. "El sólo hecho de que ahora la presidenta sea Claudia Sheinbaum no es la primera mujer de toda América Latina, ha habido otras antes, pero la primera mujer que ha llegado en un país que se califica de machista pues ha sido Claudia Sheinbaum. Para Margo y para mí también es una alegría enorme, lo vivimos como un triunfo casi personal. Yo si pienso que qué bueno, tengo 93 años, entrados a 94 y pienso que, bueno, que tengo la posibilidad de ver a Claudia Sheinbaum en el poder y verla discutir con Trump cosa que no es fácil y hacerlo con la inteligencia, la presencia de espíritu y la entereza con que lo ha hecho".
Elena agregó que "hemos visto las actitudes de Trump hacia América Latina, y se ve que Claudia está muy por encima del diálogo, que es difícil con un presidente que tiene la formación y un presidente que tiene las ideas que tiene Trump".
Margo Glantz apuntó además que es muy importante que Claudia haya salido de la Universidad, "ella empezó en muchas luchas universitarias desde muy joven y desde esas tribuna ha logrado escalar hasta ser ahora presidenta, es muy impresionante".
Trayectorias y reflexiones sobre la literatura y el periodismo
La autora de "El rastro" y gran especialista en Sor Juana, agregó: "Me he educado en la universidad y he enseñado más de 60 años en la universidad. Elena tiene 93, yo tengo 96 entrada a 97, siento que es casi imposible estar sentada aquí. Tengo una cantidad de años que ya no debería ser lucida, pero si soy un poquito lucida".
Elena Poniatowska dijo que ella siempre ha mirado los cambios de México a través del periodismo: "Me inicié en el periodismo en 1953, en 'Excélsior' en la sección de Sociales. A mí me tocaba, además, de escribir, si las señoras se sentaban con faldas demasiado cortas me daban un pincel o para bajarles las faldas encima de las rodillas", señaló y luego recordó también el movimiento estudiantil del 68.
"Los intelectuales demostraron que ellos estaban cercanos a las causas sociales y estaban cercanos a las causas libertarias de los estudiantes. No estaban enquistados en el gobierno ni aspiraban a tener una un puesto Yo creo que habla muy bien de nuestro país se habla muy bien de la intelectualidad mexicana en esa época. Yo creo que a todos nos satisfizo y en cierta manera nos engrandeció también la renuncia de Octavio Paz", afirmó.
Margo Glantz dijo que ella también ha hecho periodismo, pero poco. En "Unomasuno", "La Jornada", en revistas como "Siempre" y la "Revista de la Universidad". "Soy académica y trabajé ese tema en varios contextos, de la vida cotidiana y de temas políticos, pero no con la regularidad y la constancia de Elena".
Glantz también habló de la lucha feminista. "Yo creo que es muy importante marchar el 8 de marzo, pero no sólo el 8 de marzo. Es decir, en mi época no había manifestaciones de mujeres, íbamos hombres y mujeres, era mixto todo. Ahora se instauró el 8 de marzo como Día de la Mujer y hay más manifestaciones femeninas, porque al mismo tiempo ha habido mucho más manifestaciones femeninas mucho más internacionales y cívicas más potentes, insisto, es muy importante que se celebre el Día de la Mujer, pero todos los días son días de la mujer, porque estamos trabajando todos días para tratar de cambiar totalmente la realidad personal, femenina y de todo México". Elena dijo estar totalmente de acuerdo con Margo.
Glantz aseguró que esos cambios y logros que ambas fueron dando desde la literatura y la vida no era rebeldía, era una cosa natural. "Sin embargo, ahora veo que éramos rebeldísimas, pero lo íbamos avanzando de una manera peleando, pero sin darnos cuenta que peleábamos. Era como un movimiento perfecto y totalmente irracional, pero perfecto porque podíamos hacer cambios".