El blanco ocupa mi mente cuando
nieva sobre los adoquines,
luego esas estructuras de coral,
esqueletos
y cáscaras de huevo
que llegan hasta al cielo.
La electroquímica es descifrar las huellas
digitales y divinas
que se perdieron en las veredas.
El blanco ocupa mi mente cuando
nieva sobre los adoquines,
luego esas estructuras de coral,
esqueletos
y cáscaras de huevo
que llegan hasta al cielo.
La electroquímica es descifrar las huellas
digitales y divinas
que se perdieron en las veredas.