Ciudad de México.- La escritura es una herejía, sin ella nada sucedería, aseguró ayer el escritor, académico, gestor cultural y novelista, Gonzalo Celorio durante un homenaje que le rindió el Instituto Nacional de Bellas Artes, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
Acompañado de los también escritores, Eduardo Casar, Fernando Fernández, Malena Mijares y Juan Villoro, el autor de “Amor propio” agradeció a la institución que dirige Lidia Camacho, por dicho homenaje, al tiempo que tomó la palabra para reflexionar sobre la literatura y ofrecer una breve lectura de su libro “De la carrera de la edad 1 de ida” en el que reúne una serie de ensayos recogidos en sus anteriores textos.
Gonzalo Celorio se dice conmovido con este reconocimiento y por la simpatía de tantos amigos, colegas y alumnos que se darán cita en el “Palacio de Mármol” para celebrar sus 70 años de vida y cuatro décadas de trayectoria profesional, dentro de la cual no puede omitir la presencia de la universidad.
“Yo le debo a la UNAM realmente todo lo que soy en términos profesionales y literarios. Cuando a mí me preguntan que si soy egresado de la UNAM digo que no, porque nunca he salido de ella”, dijo.
Adelantó que se encuentra por terminar una novela que se titulará ‘Los apóstatas’, en la que desea analizar el proceso que hay entre una vocación religiosa y una vocación política social.