Lorca salta a los lienzos

Nueva York.- El Instituto Cervantes de Nueva York acoge desde hasta el 14 de julio “Ochoa+Lorca, plástica musical”, una exposición con los cuadros que el pintor Enrique Ochoa creó inspirándose en los poemas de Federico García Lorca, específicamente del “Romancero gitano”.

A la inauguración, que llenó la galería del Cervantes, acudieron el presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa y nieto del artista, José Estevez, y la excomisaria europea de Asuntos Exteriores Benita Ferrero, entre otras personalidades.

La muestra conmemora los 120 años del nacimiento de Federico García Lorca y el 40 aniversario del fallecimiento de Enrique Ochoa, y en ella se pueden encontrar obras que el pintor dedicó al autor de “La Casa de Bernarda Alba” pero también a varios músicos, como Beethoven o Stravinsky.

Lorca y Ochoa se conocieron en el Café Pombo, cuyo sótano acogía cada sábado por la noche a artistas e intelectuales en la tertulia que organizaba el periodista Ramón Gómez de la Serna, y que animó la escena cultural madrileña hasta que la Guerra Civil precipitó su cierre.

Pronto se declararon una admiración mutua: Lorca le dedicó un poema a Ochoa, que a su vez asumió el reto de traducir los versos de su “Romancero Gitano” a los lienzos y le pintó su retrato más famoso.

Las 17 obras de la muestra que han viajado a Nueva York, pertenecen a la colección familiar, y además de los cuadros dedicados al “Romancero Gitano”; se puede ver un lienzo sobre la novena sinfonía de Beethoven y otro del pájaro de fuego de Stravinsky.