Las ovejas aprenden a contar pastores
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Parece que me alejo, pero no,
la meta es descubrir el misterio de los lemmings: migrantes
a la deriva en el desierto: cuatro gotas
de sangre en el ecuador de una manzana: el lenguaje
siempre es artificio.
Escribimos con tiza la palabra piedra, fuente, lápiz, alcachofa,
alguien dijo lechuga:
el universo gira.
Este poema es de ceniza.
Haiku no renga,
inútil acertijo,
el poema no,
el choque de los egos:
ciego es el poeta.
En fin, llega el momento en que arrastras los pies
en una realidad enrarecida.