MORRAS CHIDAS

Un proyecto colectivo que visibiliza la ilustración hecha por mujeres

Morras Chidas es un proyecto cultural y artístico que nació durante la pandemia como una respuesta a la necesidad de sacar la creación visual del entorno digital y llevarla a un formato físico. Desde hace seis años, el colectivo ha impulsado el trabajo de mujeres ilustradoras, diseñadoras y creadoras visuales, principalmente emergentes, a través de un calendario ilustrado colaborativo.

ILUSTRACIÓN COMO PUNTO DE ENCUENTRO

Desde su origen, el proyecto también planteó una reflexión sobre el consumo rápido de imágenes en redes sociales y la importancia de generar objetos que no se agoten en la lógica del “ver y pasar”, sino que permanezcan en el tiempo y acompañen la vida cotidiana.

El proyecto surgió a partir del interés por generar espacios de difusión para mujeres creadoras y de la búsqueda por construir comunidad desde la ilustración. En sus primeras ediciones participaron seis artistas, y con el paso del tiempo el proyecto se consolidó como una plataforma colectiva que ha crecido tanto en número de participantes como en alcance.

A lo largo de su historia, en la gestión, organización y diseño de Morras Chidas han participado Rocío Gil, Alejandra Lara y Carolina Martínez. Actualmente, el proyecto está a cargo de Mayra Castillo, como representante, y Carolina Leija, como directora.

VOCES MÚLTIPLES

El calendario se ha mantenido como el eje principal del proyecto, aunque con el tiempo se han desarrollado otras actividades como talleres, semanas creativas y encuentros con otras artistas. Estas acciones buscan ampliar los espacios de participación y fortalecer la comunidad que se ha formado alrededor del proyecto.

Para la edición 2026, Morras Chidas presenta el calendario Animalario Ilustrado, una propuesta en la que cada mes del año está representado por un animal con un simbolismo específico. 

Las doce ilustradoras participantes de esta edición son Eréndira Zapata, Cecilia Ibarra, Pamela Altamira, Patricia Romero, Ángela Castro, Miriam Jiménez, Gema López, María José Torres, Tibisay Arreola, María Ruiz, Mayra Castillo y Carolina Leija. Cada una interpretó el animal asignado desde su propio lenguaje visual y técnica, en un proceso creativo libre que permite la diversidad de estilos y enfoques.

CREAR DESDE LA COLABORACIÓN 

Varias de las participantes se encuentran en etapas formativas o continúan sus estudios universitarios. La selección de las ilustradoras toma en cuenta la constancia, el desarrollo de su portafolio y la evolución de su trabajo a lo largo del tiempo, más allá de trayectorias consolidadas.

Morras Chidas se sostiene como un proyecto autogestivo, impulsado por el trabajo y el tiempo de sus integrantes. La gestión, producción y organización implican labores que en gran medida no son remuneradas, lo que evidencia las condiciones en las que operan muchos proyectos culturales independientes.

En este contexto, el proyecto también reconoce las condiciones materiales de producción artística en la ciudad, como el alto costo de herramientas y materiales, que suele limitar el acceso de jóvenes creadoras a procesos de profesionalización.

DIVERSIDAD VISUAL

Desde la experiencia de sus integrantes, el proyecto ha tenido un impacto positivo en la escena artística local, al generar redes de apoyo entre mujeres creadoras y abrir oportunidades para ilustradoras que se encuentran en etapas formativas. Además, ha funcionado como un espacio de confianza que impulsa a las participantes a desarrollar otros proyectos personales y colectivos.

Las propias integrantes señalan que Morras Chidas ha operado como una primera validación para muchas creadoras, al ofrecer un espacio donde su trabajo es visto, valorado y acompañado, lo que ha derivado en nuevas iniciativas individuales y colectivas.

La presentación del calendario Morras Chidas 2026 se llevó a cabo el viernes 9 de enero en el Museo Universitario, donde se exhibieron las ilustraciones y las creadoras compartieron sus procesos creativos.

HACIA UNA COMUNIDAD MÁS AMPLIA

A futuro, Morras Chidas busca ampliar su alcance, fortalecer su presencia fuera de la capital potosina y desarrollar actividades accesibles como talleres gratuitos o de bajo costo, así como proyectos dirigidos a comunidades periféricas, mujeres mayores y otros sectores que suelen quedar fuera de la oferta cultural.

El proyecto también plantea la creación de espacios intergeneracionales y comunitarios que fortalezcan la participación de mujeres de distintas edades y contextos, entendiendo la cultura como un derecho y un ejercicio colectivo.