ÁMSTERDAM.- El Museo Van Gogh celebra su cincuentenario con una oda a la familia del pintor: un retrato de quienes acompañaron al artista en sus dudas, reveses y orgullo, pero, sobre todo, con apoyo incondicional y amor al arte.
La fiesta del 50 cumpleaños del Museo de Van Gogh, situado en el corazón de Ámsterdam, arranca con un tributo a la familia de Van Gogh: su hermano Theo, su cuñada Jo van Gogh-Bonger y su sobrino Vincent Willem, que protagonizan una exposición titulada “Choosing Vincent” (Eligiendo a Vicent), que abrirá sus puertas este viernes, hasta el 10 de abril.
La muestra cuenta los orígenes del museo y el papel que jugó la familia de Van Gogh en la puesta en marcha de la pinacoteca, puesto que “sin el apoyo incondicional que la familia le brindó a Vincent, el museo simplemente no habría existido”, admite la institución.
La exposición comienza con la etapa de Vincent en Brabante, en Países Bajos, y continúa prestando atención a sus años como artista en París bajo la protección de Theo, pasando por su etapa en Arles, en el sur de Francia, donde Vincent buscó paz, color y luz,.