Parque Güell

Querido amigo,

En el número siete de la calle de Olot, distrito de Gracia de Barcelona, se encuentra un punto de referencia para los vecinos de esta bella y singular ciudad, así como para todos los turistas que tenemos la fortuna de visitarla. Este lugar tan especial de la geografía catalana es el Parque Güell, un sitio que fue concebido por Gaudí y su mecenas, el señor Eusebi Güell.

El señor Güell fue, tal vez, el principal bienhechor del arquitecto Antoni Gaudí con quien compartía muchos intereses artísticos, culturales, sociales y religiosos. Eusebi fue un rico empresario y miembro de una de las más importantes familias de la burguesía catalana; su gran fortuna la construyó con variadas empresas, como la Cementera Asland, la Vapor Vell, la Tabacos de Filipinas, el Banco Hispano Colonial, la Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España, entre otras varias. Fue también diputado en las cortes en 1878, militante férreo de catalanismo y en 1910 nombrado conde por el rey Alfonso XIII.

El Parque fue concebido tras largas pláticas y excursiones de carácter naturalista en las que Gaudí y Güell llegaron a plasmar sus ideas en un gran proyecto, primero en planos con una justificación arquitectónica-religiosa-naturalista, que fue llevada posteriormente a una serie de maquetas que dieron la pauta para la construcción de este mágico sitio.

El parque es un conjunto estructurado dentro de un paraíso natural, en donde se ubicaron una serie de viviendas de alto standing. Contaba con todos los adelantos tecnológicos de la época, lo que proporcionaría a sus habitantes el máximo confort; sin embargo, este proyecto urbanístico-habitacional fracasó como proyecto de habitación para varias familias, pues por particularidades del sitio la belleza natural alejó el interés por la vivienda y, más que nada, la gente comenzó a verlo como un centro de paseo y recreo. Esta situación llevó a los descendientes del señor Güell a vender el parque al ayuntamiento en el año de 1918.

Uno de los mayores atractivos del parque es la tercera fuente que presume un gran dragón o salamandra hecho de ladrillo rasilla, y está revestido de trencadís de colores. Esta figura que mide 22.4 metros de longitud, se ha convertido en el emblema del jardín y uno de los más famosos de Barcelona.