Como una vocación inquebrantable y una entrega apasionada, es como el escultor Enrique Carvajal “Sebastián” describe las cinco décadas de carrera artística que se encuentra festejando a partir de este año, con diversas exposiciones que recuerdan su obra dentro del arte cinético, como la que se encuentra en el Museo Federico Silva.
El artista plástico originario de Chihuahua en entrevista exclusiva con Pulso Diario de San Luis, con motivo de la charla que ofreció a quienes gustan de su escultura, y que algunas de sus mejores piezas que ha creado se encuentran en la exposición vigente en el museo.
“Se puede tener mucho talento, ser muy inteligente y muy sensible. Pero si uno no trabaja y no tiene vocación, no llegas a ser nada en la vida, te la pasas especulando; y eso ha sido fundamental en mi carrera”, dijo el escultor.
Afirma, que cuando era joven el arte cinético tenía mucho auge en la década de los 60, pero con el paso del tiempo ya su obra integra el arte, la ciencia, y la tecnología. “Mi obra reúne ciencia, matemáticas, geometría, y física. Mi obra está teñida muy fuerte de diversas disciplinas científicas, mi obra parte de un conocimiento completo”, explicó el autor.
Enrique Carvajal “Sebastián”, perteneció a la generación de jóvenes que quiso transformar el país el 2 de octubre de 1968, él fue uno de los detenidos en la Plaza de las Tres Culturas y este año; también se conmemoran los cincuenta años de uno de los movimientos sociales más destacados del Siglo XX.
Experiencia
“No es una coincidencia, para mí fue fundamental porque yo estuve en ese movimiento, estuve en la cárcel en el Campo Militar No. 1 en la Ciudad de México. Yo fui parte de esa generación y soy producto de ese cambio, para mí es un orgullo increíble haber estado en la cárcel por ese motivo, no fue por cualquier cosa”, afirmó el artista.
Destaca que el único periodo en que abandonó la creación artística, fue esas semanas en que estuvo en el Campo Militar N0. 1, pero desde que salió de ahí y hasta la fecha, no ha abandonado la oportunidad de crear, ya que es una necesidad fundamental en su vida; sobre todo la creación ligada al movimiento.
“Me olvidé después de eso de participar en más movimientos, y me enfoqué simplemente a estar más ligado a la creación artística. Sin dejar de ser un ser político, porque los artistas somos seres políticos”, mencionó.
El joven “Sebastián” se describe como de los “peones” del movimiento, aclara que nunca fue un dirigente fuerte como el escritor José Revueltas. Él sólo participaba acudiendo a las reuniones, pegando propaganda, e imprimiendo propaganda cuando era en ese tiempo un estudiante de artes de la Academia de San Carlos.
Legado
Destaca, que esa experiencia si está presente en su obra, pero es más fuerte su raíz mexicana que ha tratado de abordar siempre en su escultura, tanto las que ha realizado en gran formato o las que ha realizado para exposiciones temporales. A los jóvenes que desean actualmente una transformación en el país, solo les pude que tengan una “vocación inquebrantable”.
“Una profesión como la del artista, es como una entrega a Dios, a lo divino. Porque uno se entrega a una producción dedicada al espíritu y a la estética y a la belleza. Simplemente hay que entregarse y tener esa pasión inquebrantable”. Es el mensaje del escultor mexicano para los jóvenes que desean ser artistas.
Para “Sebastián”, que su obra expuesta en “Geometría multidimensional. Sebastián, 50 años de creación artística”, es un honor que sus esculturas estén en un museo dedicado a uno de los grandes escultores latinoamericanos; sostiene que desde que inició su carrera ha existido ese respeto por la obra de Federico Silva.