Una sobrina nieta del escritor argentino Jorge Luis Borges manifestó su deseo de que los restos del autor se trasladen de Ginebra (Suiza), ciudad donde falleció en 1986 a los 86 años y en la que está enterrado, al cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, su ciudad natal.
“Nos gustaría que se trajeran los restos de Borges a la Recoleta (cementerio situado en el centro de la capital) para que descansen en la bóveda familiar, junto con su madre y su hermana”, manifestó en una entrevista con el diario La Nación Mariana de Torre, hija de Miguel de Torre, que era sobrino y editor del célebre escritor.
Lo cierto es que Borges, que nació en el porteño barrio de Palermo en 1899, vivió parte de su juventud en la ciudad suiza situada a orillas del lago Lemán, donde su familia se instaló entre 1914 y 1919.
El escritor perfeccionó en Ginebra su dominio de la lengua francesa y se insertó en el ambiente protestante de la ciudad, mayoritariamente calvinista.
Tras una larga vida desarrollada en diferentes latitudes, un Borges enfermo de cáncer y totalmente desencantado con su país de origen decidió volver a Ginebra para afrontar los últimos meses de su vida.
Sus restos permanecen a los pies de los Alpes en el Cementerio de los Reyes ginebrino, donde también descansan los de otras personalidades, como el reformador protestante Juan Calvino o el psicólogo Jean Piaget.