Florencia.- Un bodegón holandés robado por nazis en retirada, y enviado por un soldado alemán como regalo a su esposa, volvió ayer a un museo de Florencia en gran parte gracias a una campaña incansable del director del Museo de los Uffizi: un alemán.
Los ministros de relaciones exteriores de Alemania e Italia estuvieron el viernes en el Palazzo Pitti, un palacio renacentista que es parte del Museo de los Uffizi, para la develación de la obra maestra “Jarrón de flores” de Jan van Huysum, artista del siglo XVIII cuyos bodegones exquisitamente detallados eran muy solicitados en su época.
El director del Uffizi Eike Schmidt exhortó a principios de año a su país natal a devolver el cuadro. Había colocado en una pared de la galería tres etiquetas donde alguna vez colgaron pinturas antes de que fueran extraídas de la institución durante la Segunda Guerra Mundial: “robada”, decían las etiquetas en italiano, inglés y alemán.
Alemania, dijo Schmidt en aquel entonces, tenía el “deber moral” de regresar las piezas.
ACUERDO
El ministro italiano del Exterior, Enzo Moavero, elogió la “valentía cívica y moral de un director alemán de un museo italiano” al buscar la devolución de la pintura. Del mismo modo, su contraparte alemán, Heiko Mass, elogió el final feliz diciendo que se logró a través de un “verdadero europeísmo, de hechos concretos” y no sólo palabras.
Reveló a los periodistas que la devolución de la pintura se discutió, entre otros asuntos, durante conversaciones bilaterales entre Italia y Alemania.
“Jarrón de flores” es tan realista que ha sido comparada con una fotografía. Van Huysum usaba una lupa para estudiar sus sujetos. En la obra devuelta pueden verse las ondas en las alas traslúcidas de sus insectos, por mencionar un detalle notable.
El cuadro fue adquirido en 1824 por un gran duque de la dinastía Habsburgo-Lorena, que siguió a los Medici como residente del palacio en Florencia.