¿Por qué esta práctica de Conciencia Plena está ganando mayor atención pública y especializada? ¿Por qué integrarlo como una forma de vida? ¿Por qué darme la oportunidad de cambiar mi forma de ver la vida a través de esta plena conciencia? Una respuesta sencilla es que al vivir en una dinámica frenética y con el modo mental de saturación y pendientes, necesitamos una mente enfocada, clara, creativa y con capacidad de gozo. Esa mente no es el resultado de un ajuste químico en el cerebro por el efecto de una medicina, sino la consecuencia de un entrenamiento comprometido, disciplinado y sistemático de vivir de manera consciente. Además, esa forma de vida con plena conciencia está avalada por las grandes tradiciones meditativas ancestrales y por los avances de la ciencia moderna.
Por ello empezamos a entrenarnos a ser más conscientes al dirigir nuestra atención al momento presente sin tantas historias mentales, juicios o expectativas. De esta manera nos podemos dar cuenta de las ocasiones en donde somos más proclives para caer en depresión al ser consciente de abrumante momento mental, emocional y físico, lo que ayuda a disiparlo antes de que sea tarde y nos lleve a saturarnos.
Se ha encontrado que el Mindfulness nos ayuda a relacionarnos de una manera más saludable con aquellos factores que habitualmente podían ser considerados como fuente de estrés. A través de la repercepción, podemos ser simplemente testigos de esos estímulos pasajeros de la necesidad dejando a atrás las trampas psicológicas como la rumiación y la evitación. Es un estilo de vida que está al alcance de cualquier persona que la practique de manera recurrente y con una actitud de apertura, paciencia y compasión. Tanto en mi práctica meditativa por más de veinte años, así como los talleres que he dirigido de meditación por más de 15 años, he encontrado que es un estilo que favorece un estado de gozo natural que no busca manipular nuestro entorno en función de caprichos egoicos, sino aceptarlo con tal plenitud que podemos vivir con gratitud y generosidad natural que mantiene nuestro corazón/mente saludable.