El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro obtuvo su primer Récord Guinness en sus 57 años de historia, luego de que la obra tridimensional "Apoteosis", ubicada en la estación Auditorio de la Línea 7, fuera reconocida como el mural holográfico más grande del mundo.
Durante una ceremonia encabezada por el director general del STC, Adrián Rubalcava Suárez, Guinness World Records entregó oficialmente el reconocimiento a la pieza del artista Federico Kampf, inaugurada el pasado 20 de agosto como parte de la modernización de esta estación.
"Es una obra de arte que enaltece a la Ciudad de México y al arte mexicano", afirmó Rubalcava Suárez, quien destacó que el Metro, además de ser el corazón de la movilidad, también busca consolidarse como un espacio para la cultura.
Susana Heidi Reyes Espino, adjudicadora de Guinness World Records, explicó que la obra destaca por su escala monumental, al intervenir una superficie de 750 metros cuadrados mediante una técnica holográfica que permite observar distintas imágenes dependiendo del ángulo desde el que se mire.
"Después de una rigurosa revisión de evidencias, mediciones y protocolos, es un honor confirmar que Federico Kampf y el Sistema de Transporte Colectivo han alcanzado oficialmente un nuevo título mundial récord Guinness por el mural holográfico", señaló.
La obra, cuyo nombre significa "la transformación del hombre en lo divino", propone un encuentro simbólico entre las tradiciones mexicana y occidental mediante las figuras de Quetzalcóatl y Xochipilli, así como de Apolo y Dionisio.
"Apoteosis" está integrada por seis murales ensamblados que conforman tres narrativas, con un total de 200 cuadros y 12 mil tiras pulidas y pintadas por ambos lados. Su elaboración tomó 34 días, con un ritmo aproximado de 22 metros cuadrados de pintura diarios.
Una de sus principales características es que las imágenes cambian conforme las personas caminan y modifican su perspectiva, por lo que el movimiento de los usuarios forma parte de la experiencia artística.
El autor, Federico Kampf, destacó la capacidad humana para llevar al límite su potencial racional, emotivo y funcional, y señaló que el mejor reconocimiento para su trabajo es dejar un legado que motive a los mexicanos.
La pieza fue donada por el artista para su exhibición en la estación Auditorio, donde, de acuerdo con el STC, transitan diariamente más de 26 mil 500 personas.