Hablemos de un tema poco común pero muy común entre la sociedad: Las relaciones líquidas. Se define como la falta de solidez y compromiso ante una relación o ante la sociedad.
Estas relaciones líquidas se pueden observar en todos los ámbitos de la vida, en la pareja, la familia y en la sociedad, como ya dije. Son relaciones fugaces, superficiales, etéreas que no buscan un compromiso porque no lo quieren. Por lo mismo crean vínculos frágiles que no perduran. Cada vez los lazos emocionales se van haciendo más precarios, vulnerables, limitados y pobres… uf! Esto sí duele. Y duele porque siempre les he dicho que en el juego del amor, la amistad, las relaciones de familia, son las más peligrosas porque al fallar uno, pierden dos.
La gente de hoy (aunque creo que esto no debe de ser algo nuevo) ya no quiere compromiso de ninguna índole, no están dispuestos a jugársela por nada, ni por nadie… cuidan mucho su aspecto emocional y es muy válido… pero amigo, amiga ¿Entonces a que viniste al mundo? ¿Si no te vas a comprometer con algo o con alguien? Cuando yo era pequeña al “que se rajaba le decíamos zacatón” jejeje.
Hay maneras de identificar a las personas con vínculos frágiles: “oraverán” por lo regular son las personitas frías, que carecen de calidez… se nota en su saludo, en la forma en que te dan la mano, y digo solo la mano porque ni con chochos te llegan a abrazar, su falta de empatía se nota también a kilómetros en la mirada, las palabras, las acciones (que dicen más que mil palabras). Aquí hay otro punto importante de mencionar: La fragilidad de las relaciones liquidas tienen su base en la inmediatez y en el deseo de satisfacer las necesidades sin demora ¿Lo entiendes? }
Hay personas que nada ni nadie es su prioridad, y de cierta manera “todo les da flojera” y esa parte de tener que adaptarnos a nuevos contextos y a los cambios, también lleva a impedir establecer las relaciones sólidas.
Y por otra parte también veo que mucho tiene que ver la historia de vida de cada uno.
Si te han hecho sufrir con relaciones mal logradas, no esperarás volverte a comprometer para volver a sufrir, es un mecanismo de defensa válido, peeeero volvemos a las relaciones líquidas.
Existe también la contraparte: muchas almas y corazones valientes que cada fracaso lo utilizan como un aprendizaje y cada que caen, se levantan mas fuertes, más completos, más grandes, más preciosos y listos para volver comprometerse.
Si te gustan las relaciones líquidas mijito, pues ve haciendo tu argumento para ver que le vas a decir a Diosito cuando llegues al cielo y le entregues el corazón que te dio, así nuevecito “porque te rajatis” jajaja… ¡Ay no niños, que tema!