En esta época del año en donde la tendencia vibracional es de creación, expansión y florecimiento, es muy importante reconocer aquello a lo que estamos renunciando para que lo que hacemos se esté dando. En pocas ocasiones logramos dimensionar las múltiples opciones que dejamos fuera de nuestra vida y, en muchas otras ocasiones, en lugar de integrar aquello tendemos a no darle importancia o, incluso, ridiculizarlo.
El día de hoy puedes darte unos minutos para reflexionar sobre aquella opción de vida que dejaste a un lado para tener la actual. Por ejemplo, si decidiste una vida enfocada en logros personales y éxito individual, date cuenta de que renunciaste a una vida en donde pudiste compartir tus logros con una pareja e hijos en donde tu éxito fuera su éxito. Este reconocimiento no es desde la culpa o el remordimiento sino desde la plena consciencia de la vida que has optado y que aquello que no fue lo honras y lo integras a lo que sí fue. Al hacer esto, lo que decidiste se potencializa porque ya no está detenido por esa fuerza inconsciente de la resistencia o del rechazo. Es común que encontremos una dura crítica de quienes prefirieron una vida familiar a una vida en solitario y viceversa. En ambos casos, es importante reconocer ¿qué tanto critico el otro estilo de vida porque en el fondo es algo que deseo o, al menos, algo que no he integrado? La renuncia consciente implica reconocer aquel estilo de vida que conscientemente renunciamos porque amamos nuestra vida en la forma actual. El decidir renunciar a una vida de vicios, delincuencia y maltrato potencializa nuestro entusiasmo por seguir viviendo plenamente con libertad y gozo. Asimismo, si hemos decidido enfocarnos en el egocentrismo y aprovechar nuestra posición social para abusar de otros y violentar su libertad entonces también cabe reconocer que estamos renunciando a una vida de plenitud y paz. Si a partir de esta reflexión notamos que nuestra renuncia fue inconsciente y queremos ahora renunciar conscientemente al estilo de vida actual, tenemos entonces la libertad y la oportunidad de hacerlo. Si, por el contrario, notamos que nuestra decisión de vida integra y trasciende lo que no hicimos, entonces el presente adquiere otro poder ya que ha integrado ese ‘no-ser’ al ‘ser’ que nos lleva a nuevos niveles de desarrollo y plenitud. Por lo tanto, ¿a qué has renunciando por vivir tu vida? ¿estás contento con esa decisión? Renuncia conscientemente y te habrás liberado así de toda ancla, juicio e insatisfacción.