Querido amigo,
Aquí me tienes otra vez esperando un avión para partir a otra aventura. Ahora vamos cerca, a la península de Yucatán. Este viaje lo habíamos aplazado durante algún tiempo, pero, como bien dice el dicho “hay más tiempo que vida”. En otras ocasiones ya hemos recorrido el resto de estados de la península; Campeche, Tabasco y Quintana Roo. Sin embargo, estoy seguro que esta incursión nos permitirá conocer diferentes localidades que hablan de la historia de nuestra patria, de nuestros orígenes y que muchos desconocen.
Cuando platicamos aquel día en que te dije que quería conocer los caminos del Mayab, te apresuraste a corregirme y me decías que ese es el título de una canción de Guty Cárdenas. Claro que no estabas el todo equivocado, pero en ese momento no quise contradecirte y entrar en una discusión jacobina. Ahora, a la distancia, he de explicarte porqué es nuestro destino el Mayab.
Mucho antes de la llegada de los españoles a la península, esta región era conocida como el Ma’ya’ab, que en la lengua de los mayas significa “pocos, no muchos”, lo que en términos toponímicos sería “el lugar en donde hay poca gente”, o “el lugar en donde vive la gente escogida”. Entonces, tanto tú como yo, teníamos la razón, pero había necesidad de incursionar en la historia de una tierra donde se dieron aspectos relevantes de nuestra historia.
Estamos a punto de partir al reducto territorial en el que se desarrolló durante más de un milenio la cultura y el pueblo maya, una sociedad que vivía en comunión con la selva que lo rodeaba. Esa selva se extiende hasta Centroamérica y, por su fauna y flora, ha causado la admiración y estudio de biólogos, arqueólogos, antropólogos, geólogos y otros muchos profesionistas.
Fue en este pedazo de nuestra patria en donde nació el mestizaje y, con ello, el desarrollo de nuestra identidad, porque somos un pueblo mestizo, compuesto por tres raíces: la indígena, la española y la africana. Las dos primeras fueron el principio de toda nuestra historia.
Si de algo estamos seguros, es que en este viaje aprenderemos de la historia de México, nos daremos un festín gastronómico, conoceremos las ruinas mayas y las ciudades actuales, buscaremos el lugar donde cayó el meteorito que extinguió a los dinosaurios y mil cosas más. Ya te contaré paso a paso está aventura, por el momento debo dejar de escribir, pues ya nos están llamando para abordar y así subiremos al cielo para llegar a los dominios de Kukulkán.