Secretaría de Cultura impulsa flores de cempasúchil en papel crepé

El uso de flores artesanales reduce costos y fortalece la integración comunitaria en México.

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 8 (EL UNIVERSAL).- La festividad del Día de Muertos representa un pilar fundamental en la identidad cultural de México, una fecha en la que las familias colocan altares para honrar la memoria de sus seres queridos.

Secretaría de Cultura México promueve manualidades para Día de Muertos

La flor de cempasúchil destaca como el elemento más representativo de esta tradición por su característico color y aroma, los cuales guían a las almas hacia las ofrendas.

No obstante, cuando el presupuesto o la disponibilidad del producto fresco representa un reto, la elaboración de réplicas artesanales se convierte en la alternativa ideal.

De acuerdo con datos e instructivos pedagógicos publicados por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México en sus talleres comunitarios, las actividades manuales con papel no solo reducen los costos de los adornos festivos, sino que promueven la integración comunitaria e incentivan la creatividad en los hogares durante las conmemoraciones tradicionales.

Proceso y materiales para confeccionar flores de cempasúchil en papel crepé

La preparación de esta manualidad destaca por requerir elementos básicos que suelen encontrarse en cualquier hogar o papelería local.

Conforme a las recomendaciones de los talleres educativos tradicionales, los materiales esenciales consisten en pliegos de papel crepé en tonos naranja o amarillo vívido, tijeras de punta mediana con buen filo, una engrapadora con grapas (o en su defecto, un trozo de hilo o estambre), un lápiz y un objeto con base circular (como un vaso, plato o molde que mida entre 8 y 12 centímetros de diámetro).

La flexibilidad del papel crepé facilita que el volumen de la flor luzca tupido y natural tras el ensamblaje.

El proceso de confección es sumamente ágil y se divide en cinco fases consecutivas que garantizan un acabado redondo y esponjoso:

1. Cortar los círculos: Se extiende el pliego de papel crepé y se dobla de forma continua hasta juntar de 6 a 20 capas superpuestas. Posteriormente, se marca la circunferencia sobre la capa superior utilizando el molde circular y el lápiz, para luego recortar toda la pila simultáneamente con las tijeras.

2. Fijar el centro: Con la pila de círculos apilada, se ubica el centro exacto de la figura y se aseguran las capas colocando una o dos grapas cruzadas (o bien realizando un amarre firme en el medio mediante hilo o estambre).

3. Dar forma a los pétalos: Mientras la estructura permanece sujeta al centro, se realizan múltiples cortes rectos o en forma de "V" alrededor de todo el contorno exterior, formando pequeñas franjas delgadas que imitan la textura foliar.

4. Separar las capas: Se toma delicadamente cada hoja de papel, una por una, y se levanta en dirección hacia el centro vertical, alternando lados para generar densidad.

5. Esponjar la pieza: Finalmente, se ahueca la flor acomodando las capas con las yemas de los dedos hasta lograr una forma esférica bien distribuida.