Los Ángeles.- Al museo The Broad, una importante referencia del arte contemporáneo en Los Ángeles, se le conoce por sus largas filas en la calle para poder entrar, así que parece un lugar apropiado para acoger “A Journey That Wasn’t”, una nueva exposición que ironiza y reflexiona sobre el paso del tiempo.
Instantes congelados para siempre, el paso de la infancia a la vejez, la meditación sobre el discurrir de la vida, la historia enfrentada con el presente, mitos del pasado actualizados o el significado de la nostalgia son algunas de las ideas sobre el tiempo de una muestra temática que abrirá sus puertas el sábado.
“La paradoja del tiempo es que, por una parte, es un símbolo de que todos estamos en declive y eso lo hace agridulce. Pero, por otro lado, el tiempo pasa y nos pone bajo unas intensas series de condiciones cambiantes: ningún día es igual que otro, ningún momento es igual que otro”, dijo a Efe Ed Schad, uno de los comisarios de “A Journey That Wasn’t”.
“Eso es exactamente lo que hace que la vida sea hermosa”, añadió Schad al aludir a la “pequeña cantidad de tiempo” de la que disponemos y a los “infinitos cambios” que suceden “segundo tras segundo”.
Piezas
Más de cincuenta piezas, que combinan pintura, escultura, fotografía e instalaciones audiovisuales, componen una colección en la que el sentido del humor y la ironía se abren paso entre las miradas melancólicas al transcurrir del tiempo.
“Creo que (la exposición) va a los dos extremos emocionales.
Hay trabajos que son muy pausados y contemplativos, a veces tristes o enfocados en elementos decadentes del tiempo. Y hay otros que son más lúdicos, experimentales y que usan el humor.
Con suerte habrá un equilibrio”, dijo a Efe Sarah Loyer, también comisaria de “A Journey That Wasn’t”.