Roma.- Obras de Anton van Dyck, Tiziano o Cy Twombly inundan desde ayer de arte e historia el Palacio Real de Venaria de Italia, una de las residencias de la casa real de Saboya, situada a las puertas de Turín y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997.
Un escenario privilegiado que hasta el 16 de septiembre acogerá la exposición “La fragilidad de la belleza”, formada por 212 obras que acaban de ser restauradas, en un proyecto de financiación del banco Intesa Sanpaolo.
Son obras que se conservan habitualmente en museos, centros y pinacotecas de Italia, explicó a Efe Giorgio Bonsanti, comisario de la exposición junto con Carlo Bertelli.
Todas menos una, el cuadro “El nuevo mercado de Dresde.
Visto por Jüdenhofe”, de Bernardo Bellotto, conocido como Canaletto, del siglo XVIII y que ha sido cedida procedente de la Galería de Arte de Dresde, en el este de Alemania. El resto son pinturas, esculturas, mosaicos, textiles y orfebrería.