CHICHÉN ITZÁ, Yuc.- La zona arqueológica maya de Chichén Itzá, una de las más importantes de todo México y la más visitada del país, lleva semanas en disputa.
Artesanos, guías de turistas y ejidatarios de municipios colindantes a esta zona maya realizaron durante 10 días bloqueos al acceso principal, lo que impidió el acceso de 7 mil turistas al día, con la consiguiente pérdida económica para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Patronato Cultural que opera el parador turístico en Chichén Itzá.
El origen del conflicto: el plan para reubicar a 850 personas dedicadas a la venta de artesanía y recorridos turísticos, que serían trasladados al nuevo Centro de Atención a Turistas y Visitantes (CATVI), actualmente en construcción a 3 kilómetros de distancia de la zona arqueológica.
Además, los ejidatarios de los municipios colindantes de Pisté y Tinum reclaman el pago de una indemnización económica porque, aseguran ellos, los monumentos arqueológicos, patrimonio de la nación, están dentro de sus tierras.
Todos exigen también la destitución del director del sitio, Marco Antonio Santos.