Último adiós a Marisa Paredes en el Teatro Español de Madrid

MADRID. - Compañeros de reparto de Marisa Paredes en las películas de Pedro Almódovar y otros reconocidos actores como José Sacristán acudieron este miércoles al Teatro Español de Madrid a velar a la actriz que tantas veces se subió a este escenario, donde interpretó ‘Hamlet’ o ‘El cojo de Inishmaan’.

La española Marisa Paredes, con una larga trayectoria en teatro, cine y televisión, murió el 17 de diciembre repentinamente a los 78 años de edad.

Profundamente abatidos, algunos de los presentes en la ceremonia de despedida no quisieron realizar declaraciones y fueron directos a la sala principal del teatro. Justo en el centro del escenario estaba situado el féretro con una gran fotografía sonriente de la actriz, rodeada de más de 20 coronas de flores.

El patio de butacas se fue llenando, poco a poco, también de seguidores de la actriz que quisieron darle su último adiós.

A su salida, Bibiana Fernández, que trabajó con Paredes en ‘Tacones lejanos’ de Almódovar, comentó que es un día de “luto para el cine español e internacional. El actor José Sacristán, que la dirigió en su segunda película, ‘Cara de acelga’, destacó su defensa “de una serie de valores y de cosas por los que no dejamos de estar permanentemente amenazados. 

Por otro lado, Loles León y Rossy de Palma, también ‘chicas Almodóvar’, comentaron que ella querría que “la recordásemos con mucho carácter”. “Siempre ha sido muy agitadora”, apuntó Rossy de Palma.

Los realizadores Javier Calvo y Javier Ambrosi -Los Javis- remarcaron su carácter reivindicativo y mencionaron el rodaje de ‘Vestidas de azul’ -que produjeron-, donde “estaba radiante”.

El director de la Academia española de Cine, Fernando Méndez Leite, resaltó que durante muchos años Marisa Paredes interpretó a personajes importantes y con los más grandes directores “no solo del cine español, sino del cine europeo y del cine latinoamericano”.

La capilla ardiente finalizó con una gran despedida con aplausos que duraron varios minutos con los gritos de “grande” y “valiente”.