Vestido electrónico de compositora Pauchi Sasaki sonoriza templo

La compositora peruana-japonesa Pauchi Sasaki exhibió en el Festival Internacional Cervantino su propuesta “Gama”, en la cual lució un vestido con 100 parlantes cuyos sonidos retumbaron en el Templo de la Compañía.

“Exploro la música electrónica y la performance, para lo cual he diseñado interfaces o instrumentos para poder ejecutar música electrónica de una manera más corporal”, explicó a los medios de comunicación previo a su presentación.

El “speaker dress” es empleado por Sasaki para la intervención de espacios no convencionales, fue así que decidió que el recinto guanajuatense en el cual se presentó la noche del jueves, era el espacio ideal para hacer una sonorización que lo habitara.

En punto de las 19:00 horas, salió desde la parte trasera del recinto habilitado para su espectáculo, y caminó lentamente por el pasillo principal, alumbrándose con una linterna y emitiendo sonidos como silbidos y balbuceos cuyos ecos partían de las bocinas que portaba.

Contó que la idea de ese vestido surgió cuando acudió a uno de los templos principales de la zona metropolitana de Lima, al cual la llamaron, pero al llegar con todos sus pedales y procesadores se percató que no había enchufes, por lo que se creó una necesidad para poder ser independiente en cualquier tipo de situación.

Fue al terminar su maestría en California que se le ocurrió el vestido para su proyecto final de la carrera, del cual existe uno parecido que construyó para una flautista americana; además, ha estado en lugares muy experimentados.

Sasaki, quien también es violinista, señaló que desde los cinco años fue su instrumento principal y siempre ha sido su timbre predilecto, aunque cuando inició en el cine tuvo que migrar a sonidos electrónicos para adquirir la cualidad que le interesaba en ese momento.

“El violín es un instrumento que si uno se pone a pensar ha sido adaptado por todas las culturas del mundo si no son el 90 por ciento, y en el Perú tenemos más de 10 estilos diferentes de cómo tocar el violín dependiendo las regiones, es un instrumento que tiene una empatía muy fuerte con diferentes culturas”, señaló.

La peruana dio una pequeña probada de su maestría al violín al llegar al escenario, en tanto, luces con diferentes figuras se plasmaban en los muros hasta que apareció la violinista Jennifer Curtis para tocar algunas piezas de Cámara mientras el videoarte continuaba detrás de ella.

Luego Sasaki retomó el violín y tras interpretar algunos temas, se puso al frente del piano del cual también hizo gala de su talento, posteriormente Curtis regresó al violín y otro compañero se encargó del tambor peruano, a quienes para finalizar dejó solos para que pudieron tocar un tema inspirado en la música mexicana.

Sasaki, quien desde antes de tocar ya lucía en escena ropa común, narró que ha hecho mucha musicalización para teatro, danza y cine, y cuenta con más de 30 cortometrajes y largometrajes para los cuales se encargó de la música, por lo que en su estética está muy ligada a esta sonorización.

“Como artista lo que uno quiere es conectar con el público, sentir que se le ha dado algo significativo a las personas y en la parte experimental desde la Universidad yo participé en muchos proyectos híbridos que hizo que estuviera en ese formato”, señaló.