El gasto gubernamental en espectáculos y conciertos siempre será un tema polémico. Sea el concierto de Shakira en el Zócalo de la CDMX, Marilyn Manson en el Teatro del Pueblo de la Fenapo o Miguel Bosé en la Plaza Fundadores, el hecho de que el erario financie las costosas presentaciones va a generar críticas al gobierno que los ejerce.
lll
El ayuntamiento capitalino recién presentó las erogaciones que generó la contratación de artistas para su festival primaveral: 36.2 millones de pesos. Y no son las cifras finales.
lll
También recientemente, se están revelando los problemas financieros del Interapas a fines del año pasado y a inicios de 2026, y la reducción en su presupuesto en ambos periodos.
lll
En este caso, los montos del festival son muy inferiores a los recortes y déficit del organismo operador, pero el sentido común dicta que la prioridad de una ciudad debería ser garantizar el abasto de agua antes que los conciertos. El arreglo de los baches, la extensión del alumbrado público o mejorar la recolección de basura. Son demasiados los asuntos que importan más que un cantante presentándose en Fundadores.
lll
Esto se acentúa porque, en todos los casos, las autoridades que promueven los conciertos los usan como una herramienta de promoción cuyo fin último es la persistencia política en cargos públicos para sí o para su grupo.
lll
En ese sentido, el derroche es el gesto común.
lll
Y al mismo tiempo, hay algo distinto en este caso. En una entrega anterior de esta columna, cuando se comentaba una conferencia de prensa sobre los resultados del festival en la que el alcalde Enrique Galindo se refirió a varios puntos, pero no al costo del festival, se señaló que el alcalde emulaba al gobierno del estado, que esconde a toda costa la información pública sobre los costos de contratación de los artistas de la Fenapo.
lll
Sin embargo, es de justicia decir que no es así. El ayuntamiento capitalino va a pagar un costo por este asunto, pero cumplió con su obligación de transparentar esa información.
lll
En ese sentido, la alcaldía marcó una diferencia con un gobierno que sigue ocultando la información que no le pertenece y que la esconde de sus dueños: los ciudadanos.
lll
El lunes aquí, la presidenta nacional del PVEM, Karen Castrejón, conjuró oficialmente cualquier posibilidad de alianza electoral con Morena en 2027, al señalar que peleará la permanencia en la gubernatura potosina sin el partido guinda.
lll
Esto activó una reacción en cadena en las que figuras como el senador Manuel Velasco reiteró su llamado al apoyo de Morena a su partido en San Luis, como, afirmó, el Verde lo ha hecho. Y con un tufo de amenaza, anunció que propondría una reforma en contra del nepotismo, pero no sólo en candidaturas, sino en nombramientos administrativos.
lll
No pasa desapercibido que en ese sentido, muchos apellidos importantes en Morena se repiten en varios cargos de las distintas dependencias federales.
lll
El chiapaneco blande la espada en una mano y el ramo de olivo en la otra. Pese a que parece todo lo contrario, dice que no hay ruptura.
lll
Y el coro lo completó al senadora Ruth González, quien insiste en la indefinición de si irá por la candidatura, pero a la vez, bajonea a Morena al señalar que no tiene suficiente fuerza en San Luis para imponerse al Verde.