En plena efervescencia preelectoral, cuando el tema de las posibles alianzas para la campaña de 2027 domina la agenda partidista, el PRI se encuentra con que una de sus dirigentes, la secretaria general del comité municipal, Alejandra Méndez Rosas, asiste a un evento no sólo de un partido ajeno, sino de un partido rival.
Para más polémica, se trata de un evento presentado por militantes morenistas que anunciaron su respaldo al controversial empresario Gerardo Sánchez Zumaya para que sea candidato guinda a la gubernatura.
La funcionaria priista fue identificada por los reporteros que realizan la cobertura de la fuente política y no pasó desapercibida pese a que, a la hora que se tomó la foto "oficial" de los asistentes, Méndez Rosas se desapareció.
¿Qué mensaje da la priista Méndez Rosas al aparecer con los adversarios? Uno muy confuso, pues pone en tela de duda la lealtad de una militante que tiene una posición de liderazgo dentro del partido tricolor.
Lo peor que no es la única figura que contribuye a generar esa crisis de identidad del comité municipal del PRI. El propio presidente de esa entidad, José Luis Mejía López, fue captado en un evento en el que se entregaban despensas de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional del gobierno estatal, gallardista y verde.
La debilidad que ya viene arrastrando el priismo potosino se ve amplificada con este tipo de conductas. Lo paradójico es que estén involucrados los que se suponen deben impulsar al partido.
Según artículo 6 de la Ley Electoral del Estado de San Luis Potosí, los eventos anticipados de campaña son las expresiones de cualquier modalidad y en cualquier momento desde que inicia el proceso electoral hasta antes del plazo legal para el arranque de las precampañas, siempre y cuando contengan llamados expresos al voto en contra o a favor de una precandidatura.
Fuera de la etapa oficial de campañas, también se consideran como actos adelantados de campaña a las expresiones que contengan llamados explícitos al voto a favor o en contra de una candidatura o partido, o que soliciten apoyo para contender en el proceso electoral.
Entre estas conductas, se señalan la difusión de propaganda prematura a través de escritos, publicaciones, imágenes, grabaciones o proyecciones antes de los tiempos marcados por la ley.
Además de las reuniones públicas, asambleas o marchas dirigidas al electorado para promover una aspiración política fuera del calendario electoral.
Y además, incluye el uso de frases explícitas, como "vota por", "apóyame para" o equivalentes que busquen posicionar a una persona para un cargo de elección popular antes de tiempo.
¿Se pueden aplicar estas normas a lo que está ocurriendo actualmente en San Luis Potosí? Con creces.