Las versiones extraoficiales inundaron anoche las redes sociales, algunas, de fuentes usualmente confiables: este día, el presidente Andrés Manuel López Obrador declarará oficialmente la fase 3 de la pandemia de COVID-19.
????
Pocos pueden decirse sorprendidos. Las propias autoridades lo han venido repitiendo: la situación va a empeorar antes que a mejorar. Y lo que viene será todo un desafío.
????
La tercera etapa de la epidemia implica una generación dispersa y de una fuerte intensidad de casos nuevos, impulsada por personas contagiadas que están fuera del radar de las autoridades, e incluso de ellas mismas.
????
Si llegó a existir, el control que se tenía de la enfermedad se extingue y ahora, evitar el contagio será cuestión de exponerse al mínimo a los posibles fuentes de contagio, que ahora pueden ser cualquier sitio.
????
México y San Luis no arriban a esta etapa en la mejor de las posiciones. El desacato al aislamiento y a la sana distancia en que incurrió la sociedad y la enorme posibilidad de que la realidad del alcance de la enfermedad haya sido ocultada oficialmente por las autoridades podrían cobrar un funesto tributo en
ambas instancias.
????
Sólo queda esperar a que una buena dosis de azar ayude ahora para que la cantidad de casos graves no rebase las capacidades de atención del sistema de salud. Y que haya tiempo de que aquellos que, por ignorancia, incredulidad e incluso estupidez, desacataron las medidas recomendadas, ahora corrijan y tomen conciencia del riesgo que se viene.
????
En este escenario, una propuesta polémica como la del diputado Cándido Ochoa, para asegurar el aislamiento y tratamiento de personas sospechosas de positivo al COVID-19 sean internadas forzosamente, incluso con la intervención de la fuerza pública, podría caer en tierra fértil.
????
Lo ideal sería que los legisladores revisen todas las aristas y que, si aprueban la iniciativa del ex secretario general de gobierno, Cándido Ochoa Rojas, la blinden contra cualquier impugnación que se le pudiera hacer por una eventual violación a los Derechos Humanos y a las garantías.
????
Otra vez, el Centro Centinela de Rioverde cambia de sede, ante la inconformidad vecinal. Se trata de una evidencia de la imprevisión de las autoridades para detectar un sitio que no causara ningún conflicto social.
????
Y la violencia, con pandemia o sin ella, no cesa. Ayer, un ataque en soledad, que dejó un muerto y otro ejecutado más en Ciudad Fernández. Lo peor es que, en condiciones normales, las instancias de seguridad pública eran totalmente incompetentes para enfrentar el delito, ahora con la emergencia sanitaria, lo único que queda es empeorar.
????
¡HASTA MAÑANA!