Lo imprevisto El desconfinamiento

Los factores de riesgo de contagio de coronavirus COVID-19 quedaron rebasados, luego del registro de la segunda muerte de una persona que presuntamente no presentaba condiciones de inmunidad vulnerable. Una mujer ubicada en el grupo de entre 25 y 44 años de edad no resistió la inflamación de los pulmones y perdió la vida este fin de semana anterior.

Precisamente en los mayores picos de la pandemia, en San Luis Potosí fue tomada la decisión del reinicio de actividades, algunas de ellas tan peligrosas como la instalación de comerciantes en el tianguis dominical de la avenida Hernán Cortés. Apenas comenzó la actividad, y vendedores y clientes se volvieron a concentrar en un punto tan vulnerable al contagio, como ocurrió hace mes y medio en las calles del Centro de Abastos.

Ahora, el pico de la pandemia pudiera trasladarse a los alrededores de la avenida Hernán Cortés y sus colonias cercanas, punto de la ciudad donde no había mayor problema con el avance de los contagios de coronavirus COVID-19. Es decir, la reactivación económica va acompañada de un mayor riesgo, y de la posibilidad de extender la pandemia a zonas de la capital donde no se presentaba con la magnitud del oriente de la ciudad.

Este domingo, personal de Protección Civil Municipal, de áreas de Comercio y Seguridad Pública de la alcaldía de la capital se presentaron en el camellón central de la avenida Hernán Cortés Para repartir cubrebocas e incluso proporcionar gel antibacterial a los asistentes al tianguis. Sin embargo algunos alcanzaron a colarse como familias completas, en las que incluso llevaron al perro a pasear, acciones que en medio de la propagación del virus convirtieron el área en un punto de muy alto riesgo.

Lo mismo ocurrió en el centro de la ciudad, donde quedó demostrado que el discurso de cambio de medidas para prevenir está mal manejado. Se dice que viene una nueva normalidad, pero la Secretaría de Salud federal ha dado más fuerza a una fecha de término de la sana distancia, que a un refuerzo de las actividades de prevención de riesgos. Ciudadanos con un razonamiento elemental, entenderán que es la hora de salir a las calles, y así se llenó el Centro Histórico de gente.

Ahora, lo que se asoma es el fantasma del temor de que se contagie más gente de lo que los epidemiólogos piensan que puede ocurrir. Reabrir tianguis de alta concentración de gente exige espacios más amplios y un distanciamiento social que en la práctica no se da. Es como retomar actividades en un estadio de fútbol o en los cines, pero en una versión de comercio en la vía pública.

Es cierto que acudió al tianguis la mitad de los comerciantes, o quizá un poco menos, pero probablemente esté desfasado de 15 a 20 días el inicio de otras actividades distintas al comienzo de operaciones de la industria esencial, porque al menos ahora nadie esperó a la disminución de los casos.

Los planes de reactivación económica a manera de tianguis, dan a entender que las áreas municipales de comercio y por ejemplo el sector educativo circulan en sentido contrario. No habrá educación presencial sino hasta que disminuya el riesgo, es decir en realidad no hay fecha, y probablemente en todo el año 2020 no haya regreso a las aulas, si los picos de la pandemia se extienden hasta octubre y justo entonces comienza la temporada de la influenza estacional y de la influenza A/H1-N1.

¡HASTA MAÑANA!