El plan estratégico de Pemex mantiene ambigüedad sobre el uso de fracking en México y su eventual aplicación no puede descartarse, advirtió la presidenta de la Comisión del Agua del Congreso del Estado, Nancy Jeanine García Martínez, quien señaló que en San Luis Potosí buscarán impedir que esta técnica se realice en la Huasteca por el impacto ambiental, hídrico y de salud que implicaría.
La legisladora indicó que, aunque el documento federal no menciona de manera expresa la fracturación hidráulica, el planteamiento resulta ambiguo y deja abierta la posibilidad de que se utilice esta técnica, la cual reconoció como la más empleada en perforaciones de este tipo y que implica el uso de químicos contaminantes.
Precisó que ya existe coordinación con Contralorías Autónomas de la Huasteca y con activistas que se oponen a esta práctica, con el objetivo de evitar que cualquier proyecto relacionado se instale en zonas indígenas o en áreas de alta sensibilidad ambiental dentro del territorio potosino.
Sobre la capacidad de intervención del Congreso local, explicó que se trata de un asunto de competencia federal, por lo que el Poder Legislativo estatal no tiene facultades para detener directamente una decisión de ese nivel. No obstante, adelantó que analizan la presentación de exhortos y otras iniciativas locales para documentar y exponer las afectaciones que el fracking tendría en la Zona Huasteca y en San Luis Potosí.
El fracking, o fracturación hidráulica, consiste en la inyección de agua, arena y compuestos químicos a alta presión para romper formaciones rocosas profundas y liberar gas o petróleo. Su eventual llegada a la Huasteca ha colocado nuevamente en el centro del debate la defensa del agua, el territorio y la resistencia de comunidades que desde hace años rechazan proyectos extractivos en la región.