Rioverde.- Ante la falta de empleo, cada día son más los adultos mayores que viven de la pepena, que se está convirtiendo en el principal sustento económico para su supervivencia, al no tener una pensión.
A raíz de la pandemia que se vive y que son pocos los establecimientos que contratan a los adultos mayores como ayudantes en las cajas, los ancianos se ven obligados a buscar de dónde obtener recursos para su supervivencia.
Muchos ancianos se han visto obligados a recolectar el Pet en las calles, ayudándose de triciclos o bicicletas, en estos vehículos transportan todo tipo de desechos que le son de gran utilidad y que pueden vender en las recicladoras.
Sin embargo los adultos mayores exponen su vida, ya que no utilizan guantes desechables para protegerse, aunado de que encuentran alimentos en mal estado y los consumen, lo que resulta muy preocupante, por lo que urge brindarles un apoyo.