Borrachazo evidencia a fraudulento ex empleado municipal

Se agenció miles de pesos del Ayuntamiento

CIUDAD VALLES.- Aender M. fue detenido por policías municipales el sábado en la noche por estar en aparente estado de ebriedad y los oficiales se dieron cuenta de que traía en su vehículo decenas de documentos apócrifos que imitaban a los del Ayuntamiento, para poder cobrar ilegalmente multas, refrendos e inspecciones, lo que no sabían los policías que se toparon con el usurpador era que la Dirección de Comercio del Ayuntamiento lo había dado de baja por fraudulento y problemático y ni la Contraloría Municipal ni la Síndico Municipal, Alejandra Altamirano le han tocado un solo pelo al hombre que cobró centenas de miles de pesos a nombre del Ayuntamiento con documentos falsos. 

Licencia 270 

En noviembre de 2020, el director de Comercio, Ricardo Amador Peregrina se dio cuenta, en los operativos que apenas comenzaban cuando se reabrieron los negocios que la pandemia cerró, que había un número de licencia - El 270-, que se repetía en cuatro negocios diferentes. 

Al investigar, se dio cuenta de que varios empresarios de negocios de comida o de venta de alcohol que en los archivos de la oficina estaban como morosos, creían ir al corriente de sus pagos, porque en realidad, pagaban sus refrendos y cuotas a Aender, quien les entregaba recibos y facturas con toda la terminología, colores y formatos que usa el Ayuntamiento. 

Aender fue denunciado ante la Contraloría Municipal en diciembre de 2020 por estos delitos y esta oficina no se ha movido hasta la fecha, a pesar de que desde noviembre había reportes sobre sus fechorías. 

Amador Peregrina tiene una coartada cuando se le pregunta por qué no se le había caído encima a Aender antes: cuando Amador entró a Comercio en febrero de 2020, faltaban unas semanas para que los negocios cerraran y, en el cierre total y luego parcial, no se efectuaban visitas. 

El fin de Aender 

El 4 de mayo de 2021, Aender M. fue botado de Comercio y, por primera vez en la historia reciente, se le dio de baja de la nómina del Ayuntamiento a un sindicalizado, porque Narcia Pessina Gallegos y su equipo legal que estaban dispuestos a defender a Aender de las acusaciones de Amador, no quisieron echarse el trompo a la uña de servir de abogados a un hombre que había estado defraudando y se había quedado con dinero de decenas de comerciantes durante al menos una década.