Celebran amigos y la plana mayor del PRI a ex edil Antonio Esper

CIUDAD VALLES.- Cómo habrá sido de eficiente como alcalde o cómo serán de deficientes los actuales, que en este municipio, los de más de 50 años de edad rememoran los gobiernos de Antonio Esper Bujaidar (1977-1979) (1989-1991) como los únicos en los que se trabajó y se dejó obra perdurable, y comienza la letanía del bulevar México-Laredo y de las calles del centro que nunca habían conocido el concreto y sobre ese tema y otros más, versó la celebración de amigos de Antonio Esper, en la sala de su casa, en donde los otrora hombres más poderosos de San Luis Potosí rieron, felicitaron y recordaron al político inflexible con los empleados y bonachón con los ciudadanos. 

Incluso, el exgobernador Horacio Sánchez Unzueta lo candidateó de nueva cuenta y un adusto Eligio Quintanilla lo flanqueaba, sin soltarle el brazo, como los amigos inseparables que fueron en los lejanos años sesentas, antes de que la política los separara. 

Antonio Esper frisa los 90 años y eso lo obliga a usar silla de ruedas, pero un lúdico Sánchez Unzueta le refería que la de hoy no era una fiesta para celebrarlo, sino para candidatearlo. Esper respondía que ya no iba a poder andar en los mítines, pero el exgobernador no se rendía y le decía que era una candidatura “sobre ruedas”.  Eligio Quintanilla comía los panecillos del Hotel Valles, encargado del evento y vigilaba el entorno, a la pregunta de “¿cómo está?”, respondía socarrón, “antes di que estoy vivo, cabrón”. 

Exgobernantes, exalcaldes, exdiputados, dignatarios, familia, líderes priistas se pasearon en la mesa de don Antonio, quien no paró de sonreír y dar las gracias, porque decía sentirse muy contento ante las muestras de afecto.  Los hijos de don Antonio, Nelly, Antonio, Arturo, su esposa Nelly Sulaimán, su afamado sobrino, José Sulaimán Jr. le recordaron al viejo político en retiro que a pesar de que el tiempo es inexorable, el recuerdo queda intacto, mientras el músico de la fiesta entonaba “Cómo han pasado los años...” y las mesas se iban vaciando.