CIUDAD VALLES.- El incendio de más de 10 kilómetros de largo y con una anchura que cubre cerros y mesetas en la sierra se volvió incontrolable la tarde de ayer, pesar de los esfuerzos de más de medio centenar de brigadistas y de tres helicópteros. En el rancho La Copa, el siniestro afectó casas y hasta hoy después de mediodía, pudieron alcanzar la extinción del fuego.
El viento de ayer en la tarde ganó la partida a los trabajadores de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y voluntarios de ranchos y los ejidos señalados, quienes tuvieron que replegarse, ante las vaharadas del fuego que obtuvo fuerza con los vendavales que soplaban sin cesar esta tarde, sin embargo, tres helicópteros que estuvieron alimentando sus depósitos en la presa La Lajilla sofrenaron las llamas casi hasta extinguirlas.
Los daños a la flora, reseca por la falta de lluvias y a la fauna, desalojada por el fuego, hasta ahora son incalculables.
Alrededor de las dos de la tarde, los brigadistas regresaron al punto de hidratación a comer, ya con la certeza de casi haber terminado con el trabajo.
La dirección de Protección Civil Estatal detallará los avances.