RIOVERDE.- Tras la pandemia seis empleadas de negocios no esenciales fueron despedidas por lo que se formalizó la denuncia ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA); también se han realizado 300 conciliaciones, dijo Víctor Manuel Cervantes Salazar, subprocurador del Trabajo en la Zona Media.
Recordó que, desde el mes de marzo, varios negocios cerraron por no ser esenciales, e hizo énfasis que muchos patrones se hicieron responsables de los trabajadores y realizaban de manera puntual los depósitos.
Sin embargo, también se registraron casos de los patrones que se deslindaron de los empleados y dejaron a la deriva a 6 empleadas, a las que no les quedó otra opción que acudir a formalizar la denuncia ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA).
El funcionario añadió que, desde que inició la pandemia se han realizado 300 conciliaciones, de hecho, los trabajadores fueron contratados en los negocios que habían sido cerrados por la contingencia sanitaria.