CIUDAD VALLES.- El 13 de marzo de 2020, una mujer de edad madura que había estado en una gira turística por España y Francia, - países infestados de enfermos de Covid hace un año-, dio positivo a esa enfermedad y el número de contactos que había tenido a partir de su llegada en el aeropuerto Ponciano Arriaga había sido de nueve personas que, sin saberlo, se convirtieron en los focos de infección de una epidemia local que casi llega a cinco mil muertos y casi 60 mil personas infectadas.
El estado de San Luis Potosí ha conocido solamente tres colores de los cuatro que impuso la Secretaría de Salud Federal para señalar la situación de los contagios en una zona: el rojo de máximo riesgo y el naranja (en el que estamos actualmente), de riesgo alto; en octubre hubo 15 días de semáforo amarillo, pero sólo esas dos semanas duró y, de acuerdo con el gobierno del estado, el lunes 15 de marzo pasará la entidad a color amarillo, de riesgo moderado.
Así como en otros países, en la entidad ha habido dos oleadas de alto contagio y de insuficiencia hospitalaria: la primera de ellas en agosto y la segunda apenas en enero pasado, causada por las reuniones de fin de año.
Ahora se teme que haya una tercera oleada por el movimiento social que causan las campañas políticas, aunque los números de la Secretaría de Salud han descendido mucho respecto al inicio del año.