CIUDAD VALLES.- El alcalde David Medina Salazar dijo que no se puede ser drástico con los cañeros, respecto de que dejen de regar, aunque el río se encuentre en situación crítica, puesto que “habrá agua, pero no va a haber de comer”, refiriéndose a que la economía de Valles y el norte de la Huasteca depende en un 70 por ciento del cultivo de la caña de azúcar.
Refirió que no estuvo físicamente presente durante la semana pasada, en la peor crisis del agua que se ha tenido (el río dejó de correr por primera vez en su historia), porque tenía una situación familiar que le tomó tres días y que tenía que ver con salud.
Mencionó que aunque los riegos deben tecnificarse, pedirle a los cañeros que detengan los riegos puede significar una ruina económica en la zona, luego de que se le planteó que la crisis “de un día” a la que se refiere no lo es así, puesto que el río ha estado en escala crítica durante casi todo el año.