Empantanan proceso contra homicidio culposo en Valles




CIUDAD VALLES.- El 2 de septiembre de 2013, Inés Medina Vargas de 42 años de edad, fue avisada de que su hijo Jorge y su ex esposo, el policía de Tamazunchale, Bisauro Contreras Medina, de 36, habían tenido un accidente. Una hora después, se enteró que ambos habían muerto de manera instantánea, cuando el taxi en el que viajaban se estrelló de frente contra una camioneta Silverado que invadió el carril contrario en la carretera México-Laredo, frente al Coy.

Días posteriores a la tragedia, en la que también murieron otras tres personas, un par de abogados se le aparecieron a Inés para ofrecerle dinero para que retirara la denuncia en contra del causante del accidente, Juan José Ortiz Sánchez, quien, por cierto, nunca pisó la cárcel y quien no indemnizó a ningún pariente de las víctimas mortales de ese percance.

Hasta la fecha, cinco años y cuatro meses después de que dejaron de existir los familiares de Inés, la denuncia que se interpuso contra el presunto homicida culposo (quien manejaba en estado de ebriedad) no ha avanzado y a Inés nadie la ha indemnizado por su doble pérdida.

Para acabarla de amolar, el municipio de Tamazunchale tampoco la indemnizó por la muerte de su ex esposo, padre de sus hijos, porque le dijeron que pocos días antes lo habían liquidado de su empleo por no haber aprobado los exámenes de control y confianza.