Ciudad Valles.- El rol que ha tomado la mujer hoy en día y que ha pasado de ama de casa a una proveedora, es una de las causas que ha provocado un incremento importante en la violencia contra el hombre.
Pues si bien no existen datos oficiales, este fenómeno en consulta médica se observa de forma más continua, y no es más que el resultado de un sistema de valores débil, relación de parejas entre jóvenes, haber experimentado violencia y maltrato familiar durante la infancia, presentar un bajo nivel de autonomía y de autoestima, además de contar con una baja capacidad para decidir, justificar la violencia como algo normal y tolerable, afirmó Blas Lara Barrón, psicólogo.
El especialista señala que la violencia intrafamiliar y en particular contra los hombres, es uno de los secretos mejor guardados en el hogar, sin embargo como sociedad sí observamos hombres con laceraciones, rasguños, moretones e incluso hasta heridas más serias, pero que generalmente se les atribuye a su condición de macho.
Pues se piensa que por ser hombres ese tipo de evidencia es común de una noche de juerga, sin llegar a pensar que se trata de marcas dejadas por su pareja sentimental, las cuales son consideradas como violencia física, esto sin pasar por alto la violencia psicológica, económica, verbal y sexual entre otras agresiones que se sufren.
“Desafortunadamente se piensa que cuando un hombre es agredido es porque es un tonto, dejado, mandilón y otros adjetivos calificativos por el estilo, por lo que la tendencia es ser ridiculizado socialmente y difícilmente las denuncias en contra de mujeres abusadoras llegan a los juzgados, o en determinado caso se toma como violencia mutua”, destacó Lara Barrón.
Lara Barrón, señaló que mientras que la mujer se empodera, muchos hombres se han quedado sin trabajo y se quedan a cargo del hogar, y contrario a lo que ocurre con el sexo femenino, su trabajo doméstico no es considerado, además de que la mujer se impone y tiende a denigrar y destruir al compañero, fenómeno que se da a apartar de una relación de dominio y sumisión.
“Me parece muy bien que la mujer esté avanzando laboralmente y dentro de la sociedad, pero estos fenómenos que se están dando deben preocuparnos como sociedad, y ser atendidos como autoridad”, puntualizó el psicólogo.