CIUDAD FERNÁNDEZ.- Gran movilización policiaca provocó un olor fétido que provenía de una vivienda de la calle Mineros, lo que resultó ser una falsa alarma, ya que se trataba de un perro muerto.
Vecinos de la calle Mineros, entre la Avenida Platanares denunciaron olores nauseabundos que provenían de una vivienda, por lo que solicitaron el apoyo de los cuerpos de emergencia.
Al lugar acudieron elementos de Seguridad Pública Municipal, quienes solicitaron la presencia de los propietarios de la casa-habitación, al abrir la puerta se percataron que el olor provenía de la casita del perro y posteriormente se retiraron los oficiales.