CIUDAD VALLES.- Regresó la devoción a la Virgen, así como regresaron los devotos ayer a Catedral la noche de víspera.
Luego de tres años de confinamientos por el Covid y de poca presencia en la misa conmemorativa a la Virgen de Guadalupe, ayer el recinto más importante de la fe católica en la Diócesis de Valles lució abarrotado, a pesar de que la temperatura había bajado y hubo llovizna desde antes del anochecer.
Más de 700 localidades y personas que se adjuntaron en los pasillos estuvieron en la víspera de la máxima fiesta religiosa del país y que era una celebración menguada por la pandemia en los dos primeros años de este fenómeno de salud.