CIUDAD VALLES.- El caudal del Río Valles se recuperó tanto con las lluvias que una garza blanca se dispuso a pescar, a un lado de la orilla del afluente.
El ave, de buen tamaño, acechaba peces en la orilla del río, cerca de donde los lavacoches hacen la limpieza a diario y del paso de gente que cruza o el puente o que se acerca a la orilla a ver la creciente del afluente por las últimas lluvias, causando expectación entre niños y personas que se dieron el tiempo en ese lugar.
La garza estuvo expectante, hasta que se fue del lugar, asediada por miradas de curiosos.
La garza blanca (Ardea alba) habita casi en todo el país y llega a medir poco más de un metro de alto.
Es una especie huidiza, aunque el río llevaba más peces que de costumbre.