CIUDAD VALLES. Un hombre llamado Carlos M., del ejido La Raya, pensó que sería fácil prender un cultivo de caña a punto de corte; debido a eso, en ese lugar y sitios aledaños se han quemado alrededor de 500 hectáreas de pastizales, como lo informó Jorge Alberto Lárraga Ocejo, director de Protección Civil Municipal.
El incendio, que inició el lunes pasado, fue controlado por operarios de Protección Civil y brigadistas, pero los vientos avivaron de nuevo las llamas, que han cargado el aire de Ciudad Valles de humo, como en la crisis de siniestros de fuego de 2013. Para rematar, el termómetro alcanzó este martes los 46 grados centígrados.
Además de La Raya, San Felipe, La Bolsa, Jacinto López y, más al norte, Montecillos y Los Jobitos se encendieron por quemas irresponsables.
El efecto lupa es sólo una justificación para descargar las culpas a los humanos, porque Lárraga Ocejo advierte que todas las llamas han sido provocadas.
La petición de los trabajadores de Protección Civil es simple: que los ciudadanos apoyen con líquidos hidratantes, como sueros y agua, dejándolos en la oficina de la dependencia, cercana a la Feria.
EL OTRO INFORME DE PROTECCIÓN CIVIL ESTATAL
En tres municipios más (Tanlajás, Tamuín y Ciudad del Maíz) se han registrado otros incendios, que han terminado monte y pastizales a razón de 400 hectáreas.
Protección Civil estatal trabaja con un helicóptero, aunque espera que las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) o de la Marina apoyen con otro a los 60 brigadistas estatales, que no han tomado un descanso desde ayer.