Le llueven huevazos a Edgar E. Sánchez

Le llovieron huevazos a Edgar Enrique Sánchez uno de los jurídicos de la DAPAS y a su acompañante Humberto Landa de la Notaría 9 de esta ciudad, quienes a las 2:40 de esta tarde acudieron a las instalaciones para intentar lograr que Alejandro Ballesteros y los huelguistas del organismo dejaran entrar un camión con una carga de cloro para potabilizar el agua de la ciudad.

Edgar Sánchez dijo que acudía en son de paz, sólo en busca de lograr introducir dicho material que servía para sanear el agua que reciben los vallenses, pero al llegar a la puerta de la planta potabilizadora ya lo estaban esperando Alejandro Ballesteros, su esposa Ana Laura Almaguer Medina y un grupo de trabajadores de los que están en huelga desde hace más de seis meses. 

Edgar Sánchez dijo, “buenas tardes venimos para poder introducir el camión del cloro”, a lo que un trabajador le contestó, “necesitamos que nos paguen el aguinaldo”.

Luego volvió a replicar Edgar Enrique: “venimos de manera respetuosa solicitando que nos dejen que ingrese el camión del cloro porque si no, no se puede potabilizar el agua de la ciudad”, luego los trabajadores insistieron en que ellos también solicitan que les paguen a los trabajadores sus aguinaldos.

Cuando Edgar Enrique esperaba una respuesta por parte de los trabajadores, entró a escena la esposa de Alejandro Ballesteros quien le dijo, “ya lárgate de aquí”, y le aventó unos huevos contra su cabeza, “ya estoy cansada, ya necesitamos arreglar esto hay muchas familias aquí con todo este problema”.

También a Humberto Landa le aventaron huevos, aunque a éste no lo empujaron. 

Alejandro Ballesteros entró a interceder por su esposa y Edgar Sánchez sólo le dijo que porqué mandaba por delante a una mujer y fue ahí donde Ballesteros le dio un empujón.

Edgar Sánchez se disponía a retirarse del lugar, pero unos trabajadores le gritaron: “no te vayas” y lo empujaron y le dieron de patadas, pero él se subió a la camioneta donde había llegado con Humberto Landa.

Ya estando arriba de la camioneta los trabajadores siguieron gritando y la esposa de Alejandro Ballesteros aventó varios huevos más a la camioneta donde viajaban y al final les hizo una señal con su dedo medio. 

Alejandro Ballesteros sólo dijo que hasta que acuda el personal de la Junta de Conciliación y Arbitraje dejarán que entre cualquier camión o carga que tenga que entrar a la DAPAS.