En la Catedral se ofreció una misa especial en honor a los adultos mayores, a la cual acudieron grupos de personas de más de sesenta años, quienes dieron gracias a Dios por cada día de vida que les da y también para pedirle por la salud de sus amigos y compañeros que están en los hospitales. La misa fue para darles la bendición a todos, por lo que el presbítero les echó agua bendita, muchos de los asistentes se unieron en oración para pedir por sus amigos y familiares que lamentablemente han fallecido, también se unieron en oración para pedir por quienes están en un hospital o en sus casas enfermos.
El sacerdote que se encargó de oficiar la misa dio a conocer que los adultos mayores son una bendición de Dios y hay que estar agradecidos, pues no todas las personas tienen la oportunidad de llegar a tener más de 60 años de edad, ya que en la actualidad muchas personas están falleciendo muy jóvenes. Agregó que todos recordamos con amor a los abuelos, pues son adultos mayores que en su juventud hicieron todo y en su vejez consienten y juegan con sus nietos.