Matehuala.- Los productores de pan enfrentan serios problemas económicos, ya que debido a la pandemia sanitaria sus ingresos están por los suelos, por lo que esperan mejoren sus condiciones económicas con el paso de los días.
En entrevista con panaderos de la localidad, comentaron que cuando se anunció la presencia de la pandemia del coronavirus aquel 13 de marzo, exhortando a que la familia debería quedarse en casa para evitar un contagio, muchos clientes dejaron de comprar como lo hacían, sobre todo por las tardes, de llevar su pan para consumirlo con café en su hogar.
Aunque también ha pegado mucho la suspensión de clases, porque el bolillo tenía mucha demanda para el loche de los estudiantes, había días en que se agotaba rápidamente.
Incluso venían personas de ranchos, a comprar hasta cien bolillos o más para llevarlo a vender a las casas de esos lugares, para los lonches.
Era una forma de obtener recursos, aunque menores, pero el negocio se cayó, ya después no vinieron porque no hay clases, dice don José.
Por separado otro tahonero señalo que desde el pasado mes de marzo sus ventas han sido escasas y solamente se activó por tres días en Semana Santa, por la venta del pan blanco para la tradicional “capirotada”.
Después las ventas han estado bajas, lo que obligó a reducir la producción, además de que los insumos han aumentado de precio.