CIUDAD VALLES.- Persiste el abigeato en la Zona Huasteca, ahora tocó a los ranchos de la carretera a San Miguel y muchos productores no denuncian por miedo a represalias de los delincuentes.
El pasado domingo por la mañana, un ganadero y cañero que tiene su rancho en el camino a los ejidos mencionados se cercioró de que un par de sus vacas andaban sueltas en el camino y las sospechas de que le hubieran robado se cristalizaron en cuanto llegó a su predio.
Tres vacas desaparecidas fue el saldo del botín, delito que luego asentó en una denuncia ante la Fiscalía General del Estado. Pidió que este reportero no escribiera su nombre en la nota, porque “ya no sabe a qué se está uno enfrentando, quién le roba a uno”, ya que ese rumbo donde se encuentran sus potreros y cañas es uno de los caminos alternos de los delincuentes organizados hacia El Pujal.
Comentó que muchas otras personas a las que se les puede considerar como pequeños productores les han matado y
destazado las reses y se han llevado la carne dejando desperdigados los restos, pero, la mayoría no ha denunciado “porque tienen miedo”.