RIOVERDE.- Poca gente acudió al panteón para celebrar a padres fallecidos en su día, aunque algunas personas les llevaron adornos florales y hasta las mañanitas.
El año pasado por la pandemia que se vivió se mantuvo cerrado el Cementerio Municipal, para evitar aglomeraciones y contagios de Covid.
Ayer domingo desde temprana hora acudieron algunas familias al panteón con alimentos, cervezas y adornos florales para colocarlos en las tumbas.
Jóvenes que también acudieron platicaron con sus padres, recordándole cuánto lo aman y le agradecen que les haya dado la vida.
En esta ocasión fueron pocas las personas que se presentaron a visitar a sus padres, de hecho, sólo se instalaron en la calle Reyes 5 puestos que se dedican a la venta de coronas y flores.