Amelia Núñez Ortiz, representante de comerciantes ambulantes, dijo que no sólo los comerciantes foráneos son un problema, ahora los pedigüeños ya son también un problema, porque se colocan en las esquinas o en los semáforos y casi te obligan a que les des dinero.
“Eso se llama explotación de menores, además hay gente que sale a botear mediante organizaciones fantasmas, ya solo con el fin de no trabajar y recabar recursos”. “Nosotros trabajamos y pagamos todo el año, dentro del sindicato hay disciplina, tenemos nuestras políticas internas, pero con esta situación de tantos comerciantes foráneos y gente que pide dinero, ya no se puede”.
Pidió Núñez Ortiz a las autoridades correspondientes que intervengan ante esta situación, “porque no es posible tener a tantas personas en las calles invadiendo la vía pública, y otros explotando y exponiendo a los niños y niñas”.