Ciudad Valles.- Manifestación terminó en trifulca y hasta hubo agresiones físicas y verbales, los trabajadores del Sindicato Independiente del Ayuntamiento que representa Ricardo Ballesteros Corona y que está en espera de ser validado, acudieron al departamento de Recursos Humanos para ser atendidos por la directora, Aimé del Carmen Gudiño, quien se encontraba en el lugar, pero se negaba a recibirlos, ellos tenían la intención de iniciar una marcha con rumbo a San Luis Potosí para hablar con el Gobernador del Estado, Juan Manuel Carreras López.
Poco antes de las 10 de la mañana comenzaron a llegar a la dirección de Recursos Humanos más de 60 personas, pero el primero en entrar a la oficina fue Ricardo Ballesteros (a él sí lo recibió, pero por un asunto laboral) ya que él es empleado del municipio y llevó una solicitud de vacaciones por cinco días, a la que dijo tiene derecho y las pedía desde ayer jueves, para reincorporarse a laborar el miércoles cinco de diciembre.
Dijo que primero pidió permiso ante el director de Servicios Municipales de Salud, donde se desempeña como cirujano dentista, para pedirle cinco días de vacaciones, quien sí le firmó el oficio, pero al acudir a Recursos Humanos no le quisieron firmar este documento, sólo de palabra Aimeé del Carmen le dijo que se fuera así y que confiara en ellos porque de palabra no era la forma correcta de irse.
Ricardo Ballesteros, además pedía que les resolvieran el status jurídico de cada trabajador, tema que la funcionaria no quiso tocar, también estaban afuera Sergio Ballesteros y Alejandro Ballesteros en calidad de Asesor, pero Matilde Hernández Méndez tardó en llegar.
Sin embargo los trabajadores continuaron afuera de la dirección de Recursos Humanos en espera de poder ser atendidos por la titular, pero después de las 10:30 llegó al lugar el director de Recursos Humanos, Antoine Amín Gerala Gasca, quien estaba muy molesto y entró azotando puertas.
Paso más de una hora y los trabajadores enardecidos comenzaron a entonar cánticos navideños para hacer presión, como el tradicional “en el nombre del cielo, os pido posada”, también decía, ya queremos cobrar, “que nos paguen, que nos paguen, el presidente está dormido lo van a despertar”, lo que provocó que Antoine Amín pusiera seguro a la puerta que ya permanecía cerrada, donde él se encontraba con la directora de Recursos Humanos.
Ya enardecidos por no ser atendidos, los trabajadores comenzaron a golpear el mostrador, las sillas y mesas del recinto, entonces Matilde Hernández comenzó a tocar la puerta de la oficina de Recursos Humanos con más fuerza y después de varios minutos, salió Antoine Amín quien los cuestionó por los gritos y el ruido que estaban haciendo, ahí hubo empujones de ambas partes y fue entonces cuando los trabajadores se comenzaron a meter en estampida y empezaron los dimes y diretes.
Los trabajadores reclamaban la retención de salarios y la falta de documentos de despido, pues ya tienen demandas de estos asuntos en el Ministerio Publico, además de la desatención por parte de los funcionarios y reclamaban la presencia del alcalde, a quien tildaron de que en su Gobierno hay ingobernabilidad, además de que nunca los ha querido escuchar, incluso reclamaban su presencia.
Luego de los empujones y discusión, Aimé del Carmen Gudiño se cayó, pues se tropezó con un cable de unos aparatos de un medio de comunicación, sin embargo dijo que “es muy importante cuidar las formas por ser una institución civil y privada, pues el espacio de atención es de la recepción para afuera, hubo agresiones físicas hacia mi persona, a mí me están aventando”, luego dijo que quedó de hablar con Ricardo Ballesteros del caso particular de cada trabajador” y dijo que no estaba autorizada para dar declaraciones a la prensa, pero no quiso aclarar quién se lo prohíbe.
Al no ver solución, Matilde Hernández hizo una llamada, dijo que había hablado con el secretario general de Gobierno o a quien le denunciaron lo que estaba pasando y le pidieron su intervención y la del Gobernador para resolver este conflicto.
Minutos después llegaron policías municipales, quienes a decir del director, José Isidoro Salazar tenían la orden de desalojar el recinto por la fuerza, pero al final no hubo necesidad de sacar a los protestantes de Recursos Humanos, pues ambas partes aceptaron dialogar y estuvieron atendiendo a los trabajadores de dos en dos.
Mientras tanto, en la carretera al Ingenio…
Mientras la manifestación estaba en su apogeo, surgió la detención de dos trabajadores de la DAPAS por parte de la policía municipal por que presuntamente agredieron a dos de sus compañeros que no pertenecen al sindicato, a quienes les robaron sus pertenencias, entre ellos los recibos de pago por el servicio de agua potable que repartían en la colonia Ignacio Gracia Téllez, sin embargo Alejandro Ballesteros estaba en llamada en la parte de afuera de recursos humanos y sólo se escuchó decir, “niéguenlo todo”.