Rechazan a sacerdote parrandero

El padre José Alfredo López “hace honor” a su nombre y consagra con Torres 10

Ciudad Valles.- Fuertes acusaciones contra el padre José Alfredo López Torres, párroco de la iglesia del Sagrario Corazón de la colonia Pueblo Nuevo de Tamuín, lanzaron feligreses el día de ayer quienes con pancartas en mano se manifestaron en las oficinas del Obispado de Ciudad Valles para exigir su salida.

Los denunciantes afirman que además de oficiar las misas en estado etílico, ha hecho de las actividades religiosas un jugoso negocio, además de tener viviendo en la casa sacerdotal a una mujer y con ello propiciar que el vicario se tuviera que salir a rentar.

Además, a los feligreses les pide “coperacha” para comprar brandy Torres 10, en lugar de vino de consagrar.

Señalan que el párroco practica sacramentos sin la preparación adecuada, que hace mal uso de las instalaciones para realizar fiestas mundanas, que cobra hasta mil quinientos pesos por dar los santos óleos o realizar una misa a un difunto, y hasta tres mil pesos por celebrar una boda religiosa.

De acuerdo a los denunciantes, López Torres no acude a las iglesias de las comunidades con el argumento de que no le quieren dar “limosna” , entre muchas otras acusaciones graves y que ponen de manifiesto un mal trabajo del guía espiritual.

Los feligreses pidieron tajantes ante el canciller de la Diócesis, Aderly Trejo Arzate, el cambio del párroco, pero como no se encontraba el Obispo Roberto Octavio Balmori Cinta en el lugar, se les pidió regresar posteriormente y ser pacientes, ya que el sacerdote denunciado tiene un problema de salud y por eso necesita tener una asistente en el lugar.

A las oficinas del Obispado, llegó también el vicario de la parroquia “Sagrado Corazón de Jesús”, Francisco López Jaime, a quienes los manifestantes defendieron y señalaron como el único responsable de la evangelización y el buen trabajo que se realiza.

“Yo creo que hoy la comunidad viene a expresarse con su derecho y a hacer una petición al obispo.

La comunidad pide el cambio del párroco y es la quinta ocasión que vienen, el Obispo está viendo la manera de responder, pero se necesita un poco de paciencia, el trato que yo he recibido del párroco ha sido malo, no ha sido fraterno, no me da mi lugar como vicario, no podemos entrar en comunión para el trabajo de la comunidad y aun así nos hemos esforzado la comunidad y un servidor por estar en fraternidad, por construir la unidad, sin afectar a la fe católica”, señaló el sacerdote.

Dijo que han tenido varias actividades. “Desde que llegué a la parroquia, se han tenido campos de trabajo, a pesar de la situación con el párroco, queremos que la fe siga creciendo y todos perseveremos”, señaló el vicario.