MATEHUALA.- La protesta de mujeres que tomó las calles fue con el fin de poner un alto al feminicidio, pero después surgieron otros grupos que manifestaron estar a favor del aborto.
Sobre las manifestaciones feministas, el obispo de la Diócesis de Matehuala, Margarito Salazar Cárdenas, expresó que ahí precisamente está la incoherencia de la moral de las participantes, porque por un lado no quieren ya más feminicidios y por el otro pugnan por la aprobación del aborto.
Ahí va a haber muertes de muchos inocentes y de muchas inocentes, entonces es una doble moral que habla de una falsedad de argumentaciones.
Considera que tenemos que ser coherentes y si alguien está luchando contra los feminicidios tiene que luchar también contra los homicidios de los no nacidos.
Del mismo modo habló sobre los daños ocasionados a edificios y dijo que esto es parte de un enojo, pero de un enojo manipulado, porque estas actitudes nos hablan de una degradación de la persona y que más que fortalecer la dignidad de la mujer, la denigran.
Señala que estos elementos en una manifestación que puede tener mucho fruto bueno, lo que hace es afrentar a la mujer y quitarle esa dignidad que tiene.