MATEHUALA.- Cuando en un hogar hay un familiar con adicciones se convierte en un problema grave, porque los miembros de tal familia sufren de ver las condiciones de la persona.
El sacerdote Antonio Ruiz Domínguez, expresó que el alcoholismo así como la drogadicción vienen siendo problemas graves para las familias y también para la sociedad. “Se ha dicho que el cristal está muy difundido entre adolescentes y jóvenes y que ya es lo que más consumen”, señaló.
Dijo que esto trae como consecuencia que los consumidores no duerman, no coman, adelgacen y dure poco su vida. “Sin embargo, en los grupos de doble AA acuden personas que son adictas a una droga, no solamente alcohólicos”.
El sacerdote señaló que conoce algunos grupos de AA y a ellos están acudiendo estas personas. “Ahí están ayudándose unos con otros, unos alcohólicos y otros toxicómanos, ellos ya quieren vivir sin la necesidad del alcohol ni de la droga”.
Considera que las adicciones son problemas graves para las familias, por lo que es importante que se les dé toda la ayuda que necesitan en esos momentos. “Su voluntad está muy debilitada de modo que solos no pueden salir”.
“Los más interesados en buscarles ayuda desde luego que son los padres que están preocupados”.
Advierte que algunos chamacos de las escuelas también andan probando y luego los ponen a vender. “Esto es muy difícil para los papás porque no saben de qué manera manejarlos aparte de eso el muchacho o muchacha se hacen violentos, luego presentan alucinaciones y lo papás piensan que es el diablo”.
Recordó que hace pocos días un joven agredió a sus progenitores, los golpeó. “Desgraciadamente la droga ha dañado mucho a la persona y a veces ya no reacciona buenamente, ya no es dueño de su voluntad, sino que se deja guiar por sus impulsos”.